Dos astros que se movían en todas direcciones, sin rumbo... Dos astros luminosos y colmados de vida, una distante del otro, polos negativo y positivo, Viajaban a la deriva de una existencia universal incomprensible y eterna.
Haciéndose las mismas preguntas como cualquier cuerpo en el espacio que tiene razón, como cualquier todo, como algún nadie que se pensó materia inconclusa y buscando su verdad voló a la irrealidad de la imaginación representativa, y allí sembró semilla, y allí creció, por ello vivir, para ello existir.Los astros, cambiaron su rumbo; Una Fuerza aparentemente inmutable despolarizó sus órbitas y comenzaron a acercarse el uno al otro y como estrellas binarias se dejaban ver, y parecían una, pero se distanciaban a momentos...
Un día, una pequeña supernova ocurrió en una de ellas, y debido a esta fuerza imantada, gravitacional pero casi inexplicable, Luyten y Kapteyn se encontraron, pero fue tal su fuerza que de inmediato colisionaron irrumpiendo la una en la otra implosionando y explotando, creando rayos que se enviaban en todas direcciones.
Nueva supernova, ésta luminosa y constante, de la luz hacia la eternidad.