ENCUENTRA LAS PALABRAS

jueves, 31 de julio de 2014

Terricolas Go home!

Terrícolas ocupistas, vuelvan a casa... No traigan sus vicios a nuestra atmósfera.
¿No les ha bastado con su propia destrucción y ahora vienen aquí, a acabar lo inacabable?
Hemos visto por años, sus carreras estúpidas por conquistar el universo; estúpidas e inútiles. La vastedad del cosmos no les es alcanzable con esa tecnología insignificante.
Vuelvan a casa a abrazar a sus madres y hacer su vida bajo la gravedad de su pequeño ecosistema y cuídenlo, no es de su propiedad mas es para ustedes.

miércoles, 16 de julio de 2014

Borrar

Que se me borre de la piel la tristeza de no verle.
Que se me borre de la mente los recuerdos de su ida.
Que se me borre de la memoria la tristeza concebida.
Que se borren las lagrimas de los rostros al no tenerle.

Borra de mi el sufrimiento de ser,
la melancolía de lo infinito y no saber.
Borra de la pizarra verde ese dibujo... Pinta una sonrisa.
Borra de mi gente las caras largas.
Borra de mi mundo a la guerra, su muerte se me hace eterna...

Veo a mi ventana y  las estrellas dan destellos de su felicidad,y no quiero mirarlas.
Veo a mis pies danzando sobre tablas y sus monomanías se me adhieren.
Veo a mi guitarra muda, a mi canción rota y siento sus gritos desgarrados en la penumbra.
Veo al humo ascender sin su oxigeno,  a sus animales solitarios, a su madre sin desasosiego...
Veo el agua ascender por mis tobillos, la veo asesina; no me sumerjo. Unas gotas de mis ojos se mezclan allí...

Casi veo mi futuro y estás letras; mis cuentos donde él era el protagonista principal, el mago y doctor, el payaso y el jurista, el señor y el niño, el árbol frondoso y una roca mágica del bosque...
Veo el bosque en el que nos perdíamos a mirar la luna, y me lo imagino selenita.

Deseo borrarlo, deseo todo pare. Que este sueño termine, termine esta pesadilla y sea borrada de mis neuronas, que en ellas no exista la conexión de perderle, de no verle.

Que se borre la inmunda vida sin sus odas, ni sus cantos...

PERO QUE NO SE ME OLVIDE RECORDARLE SIEMPRE...

viernes, 11 de julio de 2014

-Disculpe, ¿Tiene la hora...?

-No. Es mas creo que son las horas quienes me tienen a mi.
El tiempo se me ha convertido en una quimera inundada de sonidos meta-abstractos, venidos desde la mas profunda des-idealización del ser; cornetas, sonidos de ambulancias, retumbar de motos pandilleras, balaceras cerca a la montaña, una voz que grita anunciando sus productos grasientos. Mas yo sigo en mi desesperada espera por el tope segundero con el dígito primero, con el necesitado...
¿La hora? Cada segundo es un puñal cruzando pecho adentro, el sol desciende lentamente hacia el horizonte, la marea se hace fuerte, el viento sopla hacia los rostros, trayendo consigo el pasado y los olores que habitó, parece detenerse todo reloj en muñecas cargado, en paredes colgado y en iglesias instaurado... Se alarga la inmunda tarde, ese viejo lleva sentado ahí mas tiempo que yo mirándole; las palomas, al verle su melena blancuzca se le acercan como sabiendo de sus manías por  desmigajar-les pan, o restos de arroz. En la silla consiguiente se ha implantado un tendero a mirar sus uñas mientras perezoso, entrega sus productos de bajo costo, otros se arriman a pedirle fuego para sus cigarros.
Allá tras ese carbonero frondoso hay un señor meando, y en la banca del lado un joven de rasgos raquíticos poniéndose de plones la cabeza. Hace rato pasó la policía tras un corredor olímpico que llevaba una cartera muy rosa para su atuendo, al parecer no era de el, al cogerlo le han pegado una golpiza que seguro usted no querrá enterarse. Lo he visto a usted tomando su bolígrafo y rayar papeles durante horas, garrapateando quien sabe que, cada pagina bebe un sorbo de su alcohol re-envasado, pirata, de dudosa procedencia.
Esa señora de la esquina hace unas empanadas gustosisimas, lo digo por que cada tanto se acercan personas  a deleitarse allí y no se comen solo una, devoran empanadas, un muchacho con una guitarra a sus espaldas y el cabello lleno de nudos fue y le toco una...Una de sus canciones, no me mire usted así, ella agradecida le sirvió cocacola en un vasito y con una servilleta tomó una de sus exquisiteces y se la obsequió, me pareció un buen truque.
Los aviones pasan dejando su rastro por este cielo cada diez o quince minutos según el trayecto; mire, si van al sur,  pasan cada diez minutos, cosa contraria cuando la ruta es hacia el occidente, quince o hasta veinte minutos ha tardado un pájaro de esos metálicos para volver a hacer un despegue y dejarse ver.
llevo aquí un buen rato y se me han acercado, sin mentirle, al rededor de 30 vendedores, cada uno oferta a su manera  el producto; cuando usted me habló pensé que era un de ellos con una de sus estrategias.
- Señor discúlpeme, yo solo le he pedido la hora.
- ¡Ah! que pena.No no tengo reloj.

miércoles, 9 de julio de 2014

Hilvanaré algunas letras en tu nombre.


A dos o cinco grados por encima o por debajo,
me rehusaré a verte lejos, a buscarte a la distancia;
para éste corazón no la hay.

Viajo hasta un lugar, cerca de donde te vi por vez primera,
ahí mueren mis lentes, no son tan poderosos como  para ver el pasado,
ni crear un futuro. Dónde te he dejado has permanecido. Tal y como sos...
Quizá, con mas edad.

Y entonces me veo indagando a los transeúntes a los ojos por tu presencia;
lo hago con la mirada esa que te cautivo un día.
Recuerdo, tras abrazo de recuerdos, tras sunami de recuerdos.
El pasado año pareció un destello, algo así como un relámpago de ti.

Mis incongruencias nunca tienen limite,
 soy un hombre, que tergiversa, el verso y el beso;
el sexo y el rezo.
La palabra entretejida; aprendida, se postra a mi
para llegar a ti. Dos, tres años... Cuatro o cinco grados,
te separan de mi, como el nacimiento del longevo es separado de su edad actual.

Mas yo busco de ti,, tomo de ti,
 te busco en los verdes de tus campos,
en lo erigido de los edificios no inundados,
en los retratos de tu suerte de  grande artista provincial...

Me tejo a ti a cada trazo.