ENCUENTRA LAS PALABRAS

jueves, 5 de junio de 2014

Atado de manos

Heme aquí, en esta ventana con un libro entre mis manos,
pálido de hambre y necesidades carnales.
Veme aquí, atado de manos por la carne de  iguales,
 con un libro blanco entre mis manos buscando descifrarles,
 a sus pieles. Heme aquí perdido entre mis regodeos fingidos al no-natural.
 Veme aquí escondiendo mis pasiones, las autenticas.
Heme aquí atado de manos ansiando su cuerpo, escéptico a mi.
Sosteniéndome aquí, desligado de ti.
Veme aquí en la ventana, mirándote de lejos decayendo,
sucumbiendo mi alma, por no aprehenderte a mi.
Teme a mi por saber mentir a mi adolescente presente.
Heme aquí casi muerto por no encontrar manera de recalar mis pensamientos a los tuyos.
Veme aquí, escondiendo mis pulsos, conteniendo este fuego, el fuego real.
El autentico yo, el que ama a venus y le promulga odas a sus brumas imperecederas... El que sintió.
Aquí frente a tus quevedos recreando mi silueta asimetrada.
Tenme ahí, así, rubricando mis delirios.
Frente a una ventana tras la cual te observo y veo tus ojos; detenme ahí.

miércoles, 4 de junio de 2014

Por allá mientras nada era.

El mejor tema para conversar, a veces es el silencio...
las palabras permutadas son deseos invadidos,
los fríos vientos son aveces Mentiras paradisíacas,
los buenos amigos son aveces, esperanzados enemigos.
El silencio no será solo una acción, será por fin una discusión. 
Quienes podemos discutir en silencio y soledad, nos daremos cuenta de la iluminación.
Nadie puede decir lo que es esto, y nadie lo dice,
nadie no es mas que el personaje que revive en la ultratumba de la nada y siendo tan déspota como humano sale a relucir su vida, para que cualquier seudo-sapiens quiera llegar a el, a buscar su sabiduría de niño.
La filosofía es el momento de no saber. Y nadie sabe nada.