No había visto una mirada que cuestionara mas como la de Pablo, Su vaga fluidez verbal y tos seca, murmuraban,sin sentido, palabras inocuas o tal vez inentendibles a mis bajas sensaciones.
sus tumbos y su evidente cariño hacia mi, me transportaban allá a a ese lugar de la mente que quiere llorar y reír y gritar al mismo tiempo.
Yo que lo veía tan frágil pero tan joven, que me veía en sus ojos como "reflexor" de verdad, no podía ni medio cavilar lo que debajo de esos cabellos había.
Yo que escuchaba el crepitar de su respiración y que sentía recelo de su sonrisa tenue; QUE LO MIRABA OBSERVAR A LA NADA Y COMPLACERSE CON ELLA.
Él, que vio como mis cejas le preguntaban y el con sus ojos o un guiño respondía.
Yo, que me paraba a su lado para sentirme mas sabio, y que le preguntaba bagatelas para que él me dejara con la incógnita.
Yo, que me fumaba un cigarrillo ante su imposibilidad de hacerlo.
El que daba su mano ta rápido y fugaz.
Yo, que estoy aquí aún poniéndole en papel, Y él que se me va ante el llamado inexpugnable de los seres superiores.
Pablo Que tanto me dejó, alegó y persuadió, siempre está aquí tan cerca de mi, en sueños le he visto, y en mi mente el sufijo aquel que me lo recuerda -PATA-
tal vez por sus patos que no se si eramos nosotros o los acuáticos.
Los patanes sin sus patines,
Los patos sin sus maíces,
Y la nada - Pata-nada- sin raíces.
JuanYepes Buitrago ( Juan Mil)
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